USO DE PLAGUICIDAS - ALMACENAMIENTO

NORMAS BÁSICAS DE ALMACENAMIENTO Y MEZCLAS

 

1. Buscar asesoramiento (técnico agrícola) antes de elegir un producto de uso fitosanitario que se quiera aplicar. Informarse sobre cuál es más eficaz, teniendo en cuenta el tipo de plaga y el cultivo, y a la vez menos tóxico, y también sobre cuál es el momento más oportuno para empezar el tratamiento.

 

La información tiene que ser actualizada (productos con el registro en vigor).

 

2. Almacenar los plaguicidas en locales que queden protegidos de la lluvia y el sol y que estén alejados de las viviendas. Los locales serán seguros y se deberán poder cerrar con llave; en la puerta se colocará un cartel que avise sobre los riesgos de los productos almacenados. Todos los plaguicidas son sustancias peligrosas, por tanto, deben estar separados de alimentos y piensos, y fuera del alcance de los niños, animales domésticos y personas que desconozcan su manejo.

 

3. Agrupar las sustancias almacenadas por categorías de peligro (tóxicos, corrosivos, inflamables, etc.). Nunca deben estar juntos los productos tóxicos y los corrosivos.

Las sustancias inflamables (gasolina, gasóleo, etc.) han de guardarse en un armario que pueda cerrarse con llave. Igualmente, hay que controlar el buen estado de los envases (incluyendo la etiqueta) para evitar las fugas o derrames.

 

4. Conservar los plaguicidas en el envase original de compra, de este modo siempre se sabe el producto que contienen. Es obligatorio que los recipientes que tienen sustancias peligrosas lleven una etiqueta en la que figure el nombre del producto, sus efectos nocivos y las medidas de seguridad que hay que seguir al utilizarlo.

 

5. Nunca se deben trasvasar los plaguicidas a recipientes domésticos. Esto puede dar lugar a que se confundan los productos peligrosos con otros de uso común o con alimentos o bebidas para personas y animales. Si fuera necesario trasvasar los plaguicidas por causas de derrames o roturas de los envases originales, hay que especificar el nombre del producto y sus efectos nocivos en el nuevo recipiente.

 

6. Preparar las diluciones (caldos) siguiendo todas las indicaciones del fabricante y no usar nunca productos sin etiqueta. Realizar estas operaciones respetando las dosis y las diluciones recomendadas. Recuérdese que más concentración no significa mayor eficacia del producto, significa más riesgo.

 

 Realizar las mezclas al aire libre y siempre utilizando los equipos de protección obligatorios que se indica en la etiqueta de cada producto.

Nunca se usarán las manos para remover las mezclas, aunque estén protegidas con guantes. Igualmente, los instrumentos utilizados, embudos, filtros, paleta, etc. se usarán sólo para estas tareas. Las operaciones de mezcla y carga (en los equipos de aplicación) son de alto riesgo porque implican el manejo de pesticidas concentrados.

 

8. Evitar que los productos sobrantes de los caldos de plaguicidas contaminen el agua potable. No hay que lavar nunca los recipientes o los aparatos  fumigadores en fuentes, arroyos o ríos.

 

La persona que manipule este tipo de sustancias deberá estar en posesión de un carné de Aplicador de Productos Fitosanitarios.